“Anche in Italia il matrimonio gay come nella Spagna di Zapatero”.

El colectivo LGTB italiano pedirá la próxima semana asilo político en el consulado español en Milán. Al parecer, se quejan del giro homófobo que la sociedad ha experimentado en los últimos años. Nada que deba extrañarnos teniendo en cuenta la presencia de la ultraderecha en el Gobierno Berlusconi. El uso de la coacción y el miedo no sólo se ha convertido en una herramienta para controlar la inmigración ilegal, ahora también se ha extendido a gays, lesbianas, bisexuales y transexuales.

El pacto entre los conservadores de Forza Italia y los extremistas de Liga Norte, que ocupan además el Ministerio de Interior, se constituye en una aberración para toda Europa. No se trata ya de patrullas fascistas de ronda por las calles de Roma o Nápoles, que también; se trata del creciente entorno de discriminación y odio. Para muestra un botón: dos carabineros levantaron un atestado por actos obscenos a una pareja gay que estaba besándose en los alrededores del Coliseo. La fiscalía abrió expediente sancionador.

Y eso no es todo. Un hombre acuchillado por frecuentar un local gay, el incendio de uno de los bares de ambiente más populares en Roma, dos turistas golpeados en Nápoles por afeminados o el lanzamiento de dos petardos contra una terraza en la zona rosa de la capital. Una enumeración que sólo pone de relieve el aún más manifiesto agravamiento de la situación. Muchos jóvenes homosexuales viven en una dicotomía entre salir del armario o quedarse en él, entre convivir con el miedo o con la infelicidad. Es bien triste.

El régimen de Berlusconi responde al típico tópico de la derecha. Moralismo de puertas afuera, depravación de puertas adentro. Un sambenito que dista de ser gratuito. Mientras propugna el Gobierno de la moralidad, su falta de ética, en el más amplio de los sentidos, se entrevé en el día da día de su gestión. Se blinda para evitar la acción de la justicia, monta fiestas con prostitutas y drogas, menores de edad, prepotencia, restos arqueológicos en sus fincas, monopolio en los medios de su país, y así un largo etcétera. Y ese es el líder de la derecha en el continente, tal y como se vendió en las últimas europeas. Parafraseando a Trillo, manda huevos.

Y en medio de todo esto está España, un referente de las libertades civiles que debe luchar en un continente sumido en un viraje a la derecha. Lo dice el colectivo LGTB italiano: “España tiene que ser nuestra voz en Europa”. Y lo será. Es algo de lo que muy pocos nos vanagloriamos. A título personal, estoy más que orgulloso del tremendo cambio que se ha producido en nuestra sociedad en los últimos años, no ya décadas. De la Ley de Vagos y Maleantes hemos pasado a una sociedad abierta, pese a que en ocasiones nos llevemos algún que otro disgusto intolerable.

Un año más se está celebrando la Escuela Internacional de Verano que UGT Asturias organiza en Avilés. Aunque no de la talla mediática de Brad Pitt, que también hizo sus pinitos en la villa, los ponentes invitados son reconocidas personalidades en su ámbito profesional. Así, siempre sacas algo en limpio de la preclara oratoria de los participantes. Tal es el caso, tal su valor pedagógico, que la Universidad de Oviedo homologa créditos de libre configuración a aquellos estudiantes que asistan.

Este año han contado con la presencia de Alejandro Cercas, el eurodiputado socialista que encabezó la lucha contra la reforma de la jornada de 65 horas y miembro de la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales, que hizo una retrospectiva de los diferentes posicionamientos políticos que defendían unos y otros con respecto a las políticas de empleo en Europa.

Como caras más conocidas han intervenido Juan Vázquez, ex-Rector de la Universidad de Oviedo y Catedrático de Economía Aplicada y Cándido Méndez, Secretario General de UGT. Entremedias, también Catedráticos de Economía, Derecho del Trabajo, Constitucionalistas y Politicólogos.

San Agustín

27/08/2009

Ayer fui al concierto que Kate Ryan ha dado en Avilés. No me gusta su música y, sinceramente, de entre sus canciones no conocía más que el sonado Ella elle l’a y Desenchatee. Sin embargo, he de reconocer que raras veces había visto la plaza de la Exposición tan llena. Me llama la atención el ambientazo que hay en la villa. Hacía muchos años, y es una opinión compartida por conocidos, que no veía las calles tan abarrotadas. El mercado goyesco, sin ir más lejos, era un hervidero de gente.

A los miles de avilesinos, se le han sumado además un montón de visitantes y turistas que quieren compartir nuestras fiestas patronales. Desconozco el índice de ocupación de los hoteles de la ciudad en estas fechas, pero vaticino que, si no llegan al cien por cien, al menos si lo bordearán. Estoy seguro de que los cientos de vecinos que viven de sus bares, pubs, restaurantes, hoteles y pensiones verán en estas fiestas un salvavidas para una campaña estival marcada por la recesión económica. Y que luego vengan a contarnos que el ocio es un derroche, cuando en realidad genera diversión y riqueza.

Aún en agosto, la vida ya comienza a recuperar su habitual rutina. Vuelta a los exámenes en septiembre, para aquellos estudiantes que no cumplimos en junio, y vuelta a una actividad política que, para ser sinceros, nunca ha llegado a respetar el parón estival. Esta bitácora, sin ir más lejos, es fiel reflejo de mi pretendida inactividad veraniega. Cuando toca, toca, dicen; y hasta ahora ha tocado tiempo de descanso y relax, de reflexión y fijación de prioridades para el curso que se inicia.

Ha sido un buen verano. Entre escapadas, terraceo, festejos, certámenes y demás actividades lúdicas, uno ha ido pasando más que bien los meses de julio y agosto. Y aún queda el plato fuerte, la traca final: San Agustín. Dejamos atrás, satisfechos, la primera edición de Beltaine y la vigésimo quinta del Festival de la Cerveza. Chapó. Y no, señora Carmen Vega, las fiestas patronales no son el «pan et circus» romano; y si acaso no se lo cree, pregúnteselo a las empresas avilesinas que proveen los espectáculos, pregúnteselo a los taxistas u hosteleros.

Huyendo de la crispación política, si que quería aprovechar esta entrada que comienza un nuevo periodo para daros a conocer un grupo de teatro, «El Pimiento Teatro», que además de ser autóctonos de la región, han conseguido fascinarme con su talento y su hilarante humor. El espectáculo, «El humor de mierda», pudo verse el pasado fin de semana en el bar La Galería de Avilés –un lugar que frecuento–. Toda la obra se basaba en la capacidad de improvisación de los actores ante frases o supuestos planteados por el público, con el fin de hacernos reír con un humor surrealista y atípico fruto de una genialidad explosiva.

Otra de las novedades que me ha llamado la atención, apenas hoy, es la exposición «Enfocados». Si en Madrid teníamos este invierno la «Cow Parade» con cientos de bóvidos, hoy podemos hablar de una «Seal Parade» avilesina en homenaje a la foquina que hace más de medio siglo visitó nuestra ciudad. Todo ello con el protagonismo de los responsables de la Escuela de Cerámica y diversos artistas asturianos que se han prestado a diseñar su propio mamífero marino.

Y, para esta semana aún quedan conciertos, fuegos artificiales y una recreación histórica de la toma de Avilés por las tropas bonapartistas hace ahora un par de siglos –con un mercado goyesco a juego–. Disfruten.

Leía ayer en la edición comarcal de Avilés de La Nueva España, unas declaraciones de las Juventudes Comunistas del municipio llamando a la movilización de los estudiantes por las insuficientes plazas y malas condiciones de las salas de estudio. Cualquiera diría que pretenden sacar tajada de un tema que ha tenido en las últimas semanas cierta repercusión mediática. No suelo dar cancha a este tipo de manifestaciones visiblemente torticeras y muy exageradas, pero sin embargo, no sería de justicia para la corporación local, y el edil del área, callarme lo que ellos no dicen.

Puede que las salas de estudio en Avilés se queden cortas en número de plazas para esta convocatoria de septiembre. Puede. Y esto es así, porque el principal centro de estudios en la ciudad está sufriendo unas ansiadas reformas para dotarlo de un sistema de aire acondicionado. Una mejora cuyo inicio esperó al final de los exámenes de junio y que satisface la histórica demanda de los estudiantes avilesinos, pues en los meses de primavera y verano el espacio alcanzaba temperaturas insoportables.

Y esto que a la larga resulta tremendamente positivo para todos, es sin embargo utilizado por el colectivo comunista para vender como crónica una supuesta falta de plazas en el servicio. Yendo más allá, dicen que la sala de estudios ubicada en la calle Conde del Real Agrado es un cocedero por las altas temperaturas. Una falta total de coherencia. Critican un recorte temporal de la oferta de plazas por obras para instalar aire acondicionado en una sala, a la par que critican el excesivo calor en otra, cosa que no resulta cierta –aunque todo vaya en las sensaciones de cada uno–.

Tampoco es verdad que no haya sitio en las salas. Al menos no en una situación ordinaria. Sin que sean infrautilizadas, en las salas siempre hay dos pares de sitios en rotación. La oferta se ajusta a la demanda, y eso es algo que muchos no quieren ver. Una vez realizadas las obras de mejora en la biblioteca Bances Candamo, tendremos a disposición de los estudiantes en Avilés tres espacios de estudio públicos concentrados en el centro de la villa. En este sentido, las nuevas inversiones que el Ayuntamiento haga deberían destinarse a abrir nuevas salas en los barrios; así favoreceríamos el acceso al servicio de nuevos estudiantes.

En cualquier caso, creo que es menester dar un tirón de orejas a los jóvenes comunistas avilesinos. No ya por su opinión, que al fin y al cabo es un posicionamiento tan respetable como cualquier otro, si no por el uso irresponsable que pretenden darle a las movilizaciones estudiantiles. Pretenden convertir una herramienta de lucha y presión contra las políticas que agreden los derechos de los estudiantes, en un útil político más a su servicio. Una huelga, por los motivos que aducen, no se sostiene. Y es que me consta que ni siquiera han tratado de contactar con el edil responsable del área para transmitirle sus reivindicaciones, pese a la buena disposición que éste siempre ha mantenido para atender las demandas de los usuarios de las salas.

Ayer tuvo lugar una reunión en Oviedo para refundar en Asturias Solidaridad Internacional, que si bien ya tenía una delegación de la fundación en la región, no contaba con una estructura social arraigada. Así, esta organización no gubernamental nace al propósito de hacer a los asturianos más partícipes del progreso de los pueblos menos favorecidos por este injusto orden internacional. El ideal: equiparar las condiciones de vida entre el primer y el tercer mundo; su camino: poder financiar proyectos a escala en numerosas partes del globo con el objetivo de favorecer el acceso al agua, consolidar la igualdad de género, la seguridad alimentaria o la acción humanitaria inmediata –entre otros–. Si tenéis interés, podéis verlo más detalladamente en su página web.

Esto que os cuento es importante para mí porque tengo el honor de ser, junto a otros compañeros de la talla de Mariví Monteserín, Carmen Sanjurjo, Guillermo Martínez o Diego Asenjo, socio fundador de la entidad en la región. Ya había tenido oportunidad de colaborar con otros proyectos filantrópicos desde bien joven. No en vano, un grupo de estudiantes y un profesor al que le tengo especial cariño, Bernardino Alonso, echamos a andar en el IES Carreño Miranda Acciones Solidarias de Estudiantes, un colectivo que a lo largo del tiempo ha ido haciéndose más fuerte y del que estoy especialmente orgulloso. Sin ambición alguna, pero con excelentes resultados, ha ido concienciando a los jóvenes estudiantes –y a la ciudadanía avilesina– de la necesidad de que todos aportemos nuestro granito de arena para hacer la vida de quien menos tiene un poco más fácil.

De locos. Es de locos. Resulta que el Partido Popular propone ahora disminuir la mayoría de edad penal. En una agenda marcada por los programas sensacionalistas que han hecho de Marta del Castillo una protagonista de su share, tiene cabida cualquier cosa. La meta, claro, es evadirse de una trama de corrupción que poco a poco va tocando a más y más líderes de la formación conservadora. De otra forma no se podría explicar. Y así, como quien no quiere la cosa, siguen criminalizando y atacando a la juventud. Los más jóvenes no tienen derecho a voto y, entre los que no lo son tanto, la abstención electoral es alta; el coste de oportunidad es poco. Pueden proponer, hacer y decir lo que quieran sin perder demasiados votos en el intento.

En eso estamos. A la par que pretenden restringir libertades, buscan aumentar la responsabilidad. Hoy por hoy, si de ellos dependiese, un o una joven de dieciséis años podría pasar veinte en la cárcel, pero no podría ingerir bebidas con graduación alcohólica ni decidir si quiere ser madre o no. Mezclan churras con merinas a su conveniencia. No me negarán que resulta una política sin cohesión ni lógica. O somos o no somos responsables, pero los caprichos que no sean para jugar con los ciudadanos.

Yo soy todo lo claro que se puede ser: mayoría de edad legal a los dieciséis años. Tanto civil como penal. Una cuestión de coherencia. Es el propio ordenamiento jurídico el que considera a los jóvenes de esta edad preparados para tomar decisiones con madurez y responsabilidad. Y sin embargo establecemos una transición de dos años entre la suposición de su madurez y la concesión de una plena capacidad jurídica. ¿Al objeto de qué? Un joven está tan preparado a los dieciséis años para conducir un vehículo, votar o ir a prisión como a los dieciocho. Y lo digo con la perspectiva que me da el haber pasado hace no tantos años esa edad.

Ya lo he dicho, y lo repito: estoy cansado hasta puntos insospechables de que la población conservadora, retrógrada y carcamal pretenda sumir a toda la sociedad en un constante ataque a la juventud. Francamente cansado. Después, por supuesto, estos mismos individuos ejercen muchas de sus responsabilidades y derechos de forma negligente. Toman un chupito de más antes de coger el coche, fuman donde no deben o reciben bolsos y trajes de interesados empresarios que pretenden orientar la toma de decisiones en la esfera pública. De vergüenza.

Estamos en una crisis económica a escala global. Creo que a estas alturas nadie lo duda. Y es también de general conocimiento que en España esta crisis ha venido acompañada de un frenazo constructor que ha paralizado obras por toda la geografía nacional. No se construye porque no se vende. Y no se vende porque no se dan créditos. Es lógico. Con la burbuja inmobiliaria reventada quedan libres cientos de miles de viviendas que el mercado no es capaz de absorber. ¿Qué resulta nuevo para usted? Pues bienvenido al mundo, oiga.

No es tampoco desconocido que es necesario reformar el régimen de financiación de los entes locales. En muchos ayuntamientos las licencias urbanísticas suponían una parte mayoritaria de sus ingresos. Eso ha propiciado recalificaciones y cambios en la ordenación del territorio al único propósito de sumar recursos al presupuesto de los consistorios. Ganar elecciones con inversiones sustentadas a base de inyecciones económicas en forma de recalificación urbanística. Pero, claro, eso era hasta ahora. Ya no se construye y, por tanto, no hay licencias que otorgar.

Por suerte, en Avilés hemos tenido la responsabilidad suficiente como para no hacer depender el presupuesto público de la construcción privada. En realidad, de haber tenido la voluntad, no creo que hubiésemos tenido la oportunidad. La cuestión es que el parón constructor ha supuesto para muchos ayuntamientos un descalabro en sus cuentas públicas. Un descenso importante que, en el caso de Avilés, no ha tenido un impacto tan significativo. Sí hemos perdido ingresos por un monto importante, claro, pero no debe plantearse como un motivo de alarma.

Justo lo contrario a lo que el Partido Popular, a instancias de la prensa, ha venido vendiendo estos últimos días. Resulta que quienes pretenden gobernarnos se acaban de enterar de que estamos en crisis. O, si ya lo sabían, no han sido capaces de analizar las consecuencias que la crisis inmobiliaria tendría en la financiación local. O, si ya lo sabían y sabían qué consecuencias tendría para las cuentas del ayuntamiento, desconocían que éste ya hizo los presupuestos para el año en curso contando con ello. O, si ya lo sabían, sabían sus consecuencias y conocían la previsión municipal, querían sembrar la alarma gratuitamente entre la opinión pública local.

Y cuando sale la Concejala de Hacienda y Promoción Económica, la compañera Ana Concejo, tranquilizando a los avilesinos, diciéndoles que no era para tanto. Ellos solos, que se lo guisan y se lo comen –más bien lo defecan—salen en los periódicos rebuznando que no son desdeñables los tres o cuatro millones de euros que hemos dejado de percibir, que con ellos hubiéramos pagado planes para promocionar el empleo. Y lo hacen tratando de criticar a la corporación municipal por no haberlos recaudado.

A veces me pregunto si alguien puede ser tan poco suspicaz. ¡Claro que la merma en los ingresos reduce el gasto público! Cualquiera lo podría haber deducido hace un año y medio, cuando la crisis comenzaba. Y el Gobierno local ya ha tomado las medidas que estimaba oportunas, que podrán ser más o menos criticables, y ha invertido en lo que ha creído necesario, cosa que también podrá o no parecer correcta. Lo que no sé es en qué parte de la película el ayuntamiento podría haber hecho algo para aumentar las licencias urbanísticas concedidas a lo largo del año.

Toma de contacto

Hoy he tenido una interesante reunión con Mujeres Jóvenes. Y digo interesante porque he podido enterarme, de primera mano, de muchos particulares en relación al movimiento feminista y a las políticas y actividades que en materia de igualdad se están defendiendo y llevando a cabo por este y otros movimientos asociativos e instituciones. Y no es cuestión baladí: aborto, píldora, inserción de la mujer en el mercado laboral y así un largo etcétera. El socialismo y la defensa de la igualdad van unidos de la mano. Siendo objetivos, si algo he de destacar de Mujeres Jóvenes es la ingente cantidad de trabajo que desarrollan. La realidad del día a día nos dice que el feminismo está vivo. Tiene que estarlo si queremos que las desigualdades históricas entre sexos algún día sean sólo eso, historia.

He tenido oportunidad de pensar en los movimientos de mujeres a la derecha del espectro político. Me levanta cierta apatía pensar que movimientos sociales que se pretenden feministas –¿se pretenden feministas?— practiquen una subordinación sin condiciones al Partido Popular. Eso sólo puede significar que son recipientes sin contenido, una asociación florero de mujeres conformistas que no aceptan, entre otras cosas, su libertad para elegir. Es frustrante tal contrasentido. Una indecencia ideológica al único fin de vender como progresistas unas ideas anacrónicas. Entre curso y curso de bordado, cocina o baile, no tienen oportunidad de luchar por ellas mismas. Viven en un cuento en el que no actúan como princesas, sino como chachas. Y no lo saben.

Las vacaciones, por cierto, son perjudiciales para la actividad de esta bitácora.

Comité Regional

Hoy se celebró en la langreana localidad de Ciaño el Comité Regional de Juventudes Socialistas de Asturias para analizar la situación política de la organización una vez transcurrido el primer semestre del año. En la agenda, puntos tan importantes como el seguimiento de la crisis económica en Asturias, la posible reforma legal para prohibir la venta de alcohol a jóvenes de entre 16 y 18 años o la evaluación de la elecciones europeas. Además, hemos tenido la oportunidad de incorporar a la Comisión Ejecutiva Regional a la compañera Silvia Coto, que entra como Secretaria de Cultura y que tendrá por delante un intenso trabajo en la promoción de la cultura y lengua asturianas.

Cabe mencionar el especial y constante hincapié que los jóvenes socialistas asturianos debemos hacer para dar a conocer a la sociedad asturiana la Unión Europea. A la vista de los resultados electorales, sobre todo del alto índice de abstención, es necesario que este esfuerzo se haga de manera permanente tanto en la fuerza como en el tiempo. A tal efecto, tanto los compañeros de Gijón y los de Langreo coincidieron en proponer al Comité la creación de un grupo de trabajo sobre Europa que proponga, informe y difunda.

En la última semana, La Nueva España suscitó –artificialmente—el debate sobre si debíamos considerar disminuir la edad legal para consumir alcohol en Asturias. Las Juventudes Socialistas, en consonancia con los posturas fijadas en sus comités y congresos, y siendo coherentes con su histórica propuesta de disminuir a los 16 años la mayoría de edad legal, hemos mantenido y mantenemos una postura clara sobre el asunto. Basta de criminalizar a los jóvenes; el consumir o no consumir alcohol debe partir de la determinación libre e informada de cada uno. Campañas de información sí, paternalismo proteccionista no.