Cuando el Niemeyer entró en funcionamiento, uno de los principales objetivos de la Fundación era que la propuesta de contenidos del centro pudiera desarrollarse con una mayoría de aportaciones privadas. No podíamos convertir al centro en un sumidero de dinero público, tal y como ha pasado con muchos otros grandes equipamientos inútiles cuya programación se remite directamente a una formulación de actividades del ente público que lo gestiona. El Niemeyer es más que un recipiente bonito.

La autofinanciación es el reto. Las aportaciones de los patronos privados y los propios beneficios derivados de las actividades del centro, deben ir supliendo cada vez más (o en todo caso complementando) la aportación pública. Es el punto de inflexión que diferencia entre uno de tantos equipamientos culturales y un proyecto que suscita verdadero interés social con futuro.

Y para que esto sea así, para que las empresas de la comarca y la región decidan poner su dinero en la Fundación Niemeyer, las administraciones públicas tienen la obligación de crear las condiciones que aseguren que el centro no es algo fugaz sujeto a los vaivenes políticos en los Gobiernos.

En este sentido, que la Fundación Niemeyer tenga a su disposición el propio complejo cultural es piedra angular para que el centro tenga futuro. ¿Cómo si no podrían disponer de las instalaciones, arrendar el gastro bar o, simplemente, decidir sobre la realización de cualquier actividad? Por poner un ejemplo, no podrían celebrar siquiera un concierto en la plaza central sin pedir permiso al propietario del centro (el Principado de Asturias).

No es sólo más burocracia, también menos independencia. Y puede que eso sea lo que busque Foro Asturias. El Niemeyer puede ser una herramienta promocional muy útil al servicio de la imagen e interés de Álvarez-Cascos y su entorno. Sin duda el halo de misterio con el que actúan los representantes del partido en la ciudad, con silencios eclécticos, no ayuda a pensar en otra cosa.

E Izquierda Unida, como siempre, haciendo el imbécil. Leen los titulares de los periódicos y actúan en consecuencia, sin valorar nada más allá que sus propios intereses como partido. Sinceramente, y cada día más, creo que los representantes públicos de Izquierda Unida no están a la altura de lo que se espera de ellos. Prefería el PCE de Carrillo o la IU de Anguita a este mostrenco idiotizado.

¿Por qué Izquierda Unida paraliza la cesión del Niemeyer? No entiendo la felicidad de Juan José Fernández vanagloriándose por “su victoria”. Ellos eran parte del proyecto y habían sido favorables al acuerdo. ¿Es por hacer lo contrario a lo que Rañón había dicho? ¿Es por contradecir al PSOE? ¿Por echar una mano a FAC mojándose ellos el culo en su lugar? No lo sé. Lo que sí sé a ciencia cierta es que no lo hacen ni por el Centro Niemeyer ni por los avilesinos.

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