Las salas de estudio en Avilés
01/08/2009
Leía ayer en la edición comarcal de Avilés de La Nueva España, unas declaraciones de las Juventudes Comunistas del municipio llamando a la movilización de los estudiantes por las insuficientes plazas y malas condiciones de las salas de estudio. Cualquiera diría que pretenden sacar tajada de un tema que ha tenido en las últimas semanas cierta repercusión mediática. No suelo dar cancha a este tipo de manifestaciones visiblemente torticeras y muy exageradas, pero sin embargo, no sería de justicia para la corporación local, y el edil del área, callarme lo que ellos no dicen.
Puede que las salas de estudio en Avilés se queden cortas en número de plazas para esta convocatoria de septiembre. Puede. Y esto es así, porque el principal centro de estudios en la ciudad está sufriendo unas ansiadas reformas para dotarlo de un sistema de aire acondicionado. Una mejora cuyo inicio esperó al final de los exámenes de junio y que satisface la histórica demanda de los estudiantes avilesinos, pues en los meses de primavera y verano el espacio alcanzaba temperaturas insoportables.
Y esto que a la larga resulta tremendamente positivo para todos, es sin embargo utilizado por el colectivo comunista para vender como crónica una supuesta falta de plazas en el servicio. Yendo más allá, dicen que la sala de estudios ubicada en la calle Conde del Real Agrado es un cocedero por las altas temperaturas. Una falta total de coherencia. Critican un recorte temporal de la oferta de plazas por obras para instalar aire acondicionado en una sala, a la par que critican el excesivo calor en otra, cosa que no resulta cierta –aunque todo vaya en las sensaciones de cada uno–.
Tampoco es verdad que no haya sitio en las salas. Al menos no en una situación ordinaria. Sin que sean infrautilizadas, en las salas siempre hay dos pares de sitios en rotación. La oferta se ajusta a la demanda, y eso es algo que muchos no quieren ver. Una vez realizadas las obras de mejora en la biblioteca Bances Candamo, tendremos a disposición de los estudiantes en Avilés tres espacios de estudio públicos concentrados en el centro de la villa. En este sentido, las nuevas inversiones que el Ayuntamiento haga deberían destinarse a abrir nuevas salas en los barrios; así favoreceríamos el acceso al servicio de nuevos estudiantes.
En cualquier caso, creo que es menester dar un tirón de orejas a los jóvenes comunistas avilesinos. No ya por su opinión, que al fin y al cabo es un posicionamiento tan respetable como cualquier otro, si no por el uso irresponsable que pretenden darle a las movilizaciones estudiantiles. Pretenden convertir una herramienta de lucha y presión contra las políticas que agreden los derechos de los estudiantes, en un útil político más a su servicio. Una huelga, por los motivos que aducen, no se sostiene. Y es que me consta que ni siquiera han tratado de contactar con el edil responsable del área para transmitirle sus reivindicaciones, pese a la buena disposición que éste siempre ha mantenido para atender las demandas de los usuarios de las salas.




