Efecto mariposa

18/06/2009

Dos noticias diferentes en contenido, pero similares en el fondo han llamado mi atención esta mañana. Las dos se publican en el diario Público, del que soy lector habitual y celebro su periodismo serio, comprometido e independiente en la medida en que pueden serlo los medios de comunicación en pleno siglo XXI.

Tratan acerca del aumento de los ataques racistas en Irlanda hacia la comunidad rumana y sobre el proceso contra “individuos” (por utilizar un eufemismo para definirlos) de ideología fascista y militantes activos de los grupos neonazis españoles.

En un principio podríamos considerar que las noticias se relacionan, pero que de ahi a escribir un artículo relacionándolo directamente, es alargar de manera exagerada la teoría del efecto mariposa. ¿No? Yo les pondré en un brete y les diré que son causa una de otra, que están tan estrechamente relacionadas que se ajustan a la perfección.

El racismo desde tiempos inmemorables ha campado a sus anchas por Europa, experiencias tenemos miles, pero quizás la más visceral sea el Holocausto. Así lo ha hecho con la complicidad de los denominados poderes fácticos, que veían como instigar a la sociedad contra el diferente culpándole de todos los males era un negocio redondo para mantener su statu quo. Pues no nos engañemos, esos poderes fácticos de la sociedad europea del s.XX – véase Iglesia, Aristocracia, Lobbies, grandes multinacionales, agencias de inteligencia – se mantienen actualmente gracias al statu quo que han provocado ellos mismos en el mundo.

El tema de Irlanda, primera noticia, puede ser quizá en la praxis más complejo, recordemos que es un país aun en vías de integración social. Su conflicto ha provocado una segregación y división muy importante que abarca muchas generaciones, y el trabajo de transición pacifica aun cuesta. Pero esta situación no puede amparar la persecución racial, xenófoba e indiscriminada. Volvemos a culpar al diferente de perder nuestro empleo, de perder nuestros privilegios, de provocar más delincuencia, más inseguridad, de provocar todos los males que nos afectan. Es el germen del establecimiento de grupúsculos de inspiración fascista.

Aquí viene a colación la segunda noticia. Los grupos neonazis y totalitarios que nacen sobre la falacia racial que se esta fraguando en Irlanda y en toda Europa, llevan muchos años funcionando en España bajo una impunidad manifiesta. Nuestro país que para esas cosas es una fulana que no tiene memoria, tras la barbarie de cuarenta años de dictadura, represión y persecución política, no ha tenido aun el valor de acabar con esa lacra social. Se esta celebrando un proceso contra quince personas relacionadas con el mundo skinhead y nacionalsocialista. Veremos en las próximas semanas como termina todo esto, pero debemos mantener una actitud de rechazo y frontal oposición a esa ideología repugnante y que atenta contra todos los principios de humanidad, inteligencia, sentido y justicia.

Hoy vuelven a campar a sus anchas por nuestras ciudades, por nuestros barrios, se reúnen en espacios habilitados por la sociedad, actúan con impunidad bajo el palio protector de determinados grupos de poder. Se han hecho fuertes y ocupan muchos escaños del parlamento europeo. La izquierda debe responder ya, sociedad, despertemos. Como dice la canción de Ska-P, seguiré en mi condición de radical, ¡¡Nazis nunca más!!