Chapando en Avilés
10/06/2009

¡Tacháaaaaan! Es junio y toca chapar. Este mes he comenzado a ir de forma habitual a la sala de estudios en la calle Conde del Real Agrado, aquí, en Avilés. A decir verdad, hasta esta semana no me había molestado demasiado en conocerla, pese a quedarme cerquita. Y la verdad es que está bien: luz, silencio y puestos cómodos dentro de la sobriedad; nada más es necesario. Nunca he sido demasiado propenso a acudir a centros de estudio, pero he de decir que, por lo menos, hay más tranquilidad que en mi casa. Y te obliga a llevar cierta disciplina lo que, para que negarlo, me viene muy bien. Sí, pincho en disciplina y me paso en pereza. Había ido con anterioridad a la Casa de la Cultura y el Centro de Servicios Universitarios, pero fueron sendas experiencias de un día. A la tercera va la vencida y, aunque la constancia tampoco fue nunca mi punto fuerte, parece que al final si que he fijado una dinámica de estudio.
Esta semana en Avilés ha habido cierta polémica al respecto de las salas de estudio. Muchos estudiantes veríamos bien que abrieran los sábados en periodo de exámenes. De hecho, la reclamación pude leerla ayer en la prensa local. Me pregunto por qué la gente, en lugar de hablar en primera instancia con los concejales, que son quienes tienen en su mano resolver el problema y que además están para trabajar por los ciudadanos, acuden a denunciar la situación en los medios, directamente. En este caso en particular, me consta que a Román, el Concejal de Cultura, le sobra disposición para escuchar este tipo de peticiones. A la luz está que al día siguiente se ampliaron las fechas de apertura de los centros de estudio a todos los sábados de junio. Sin mayor problema.
La verdad es que no me quejo de los espacios que se dedican en Avilés a centros de estudio. Estos últimos años se le ha dado un buen impulso. Recuerdo que cuando mi hermano estudiaba la carrera, apenas sí había plazas para un puñado de personas en la Casa de la Cultura. Hoy por hoy las plazas satisfacen las necesidades existentes. En Conde del Real Agrado, por ejemplo, siempre hay un par de puestos libres fruto de la rotación de estudiantes. Ahora lo que toca es mejorar el aspecto cualitativo. En la Biblioteca es prioritario climatizar el aire. El verano allí chapando es un verdadero infierno. Por suerte en este caso las obras van comenzar a ejecutarse en unas semanas: las obras han sido ya licitadas y adjudicadas como parte de los proyectos que sufragará en toda España el Fondo Estatal de Inversión Local. Este verano será el último con un calor asfixiante.




