Reparto en Avilés

06/06/2009

Reparto en Avilés

El día de ayer se presentó atareado. Por la mañana tuvimos un acto a pie de calle los compañeros de la agrupación local de Juventudes Socialistas. Se repartieron diversos materiales informativos; nada del otro mundo. En general apenas sí hubo algún reticente a recibir la información electoral. Día a día estoy más convencido de lo injusta que es la sociedad con lo jóvenes, colgándonos etiquetas y estereotipos. Tal vez habría que buscar los culpables de la alta abstención juvenil en otras instancias. Las elecciones en plenos exámenes finales son, sin duda, una desatinada ocurrencia que no vaticina nada bueno.

La campaña ha terminado ya y hoy es día para la reflexión. Reflexionemos sobre la identidad de la nación española o sobre cómo salir de la crisis y mantener la protección de todos los trabajadores. Reflexionemos sobre si el aborto es más deleznable que abusar de un niño o sobre si debemos regular mejor el sistema financiero. Reflexionemos sobre el Falcon del Presidente o sobre quién frenó la directiva europea de las 65 horas. Reflexionemos sobre si es comprensible la tristeza del Partido Popular por la bajada del paro o acaso no debemos alegrarnos todos. Hay mucho que reflexionar.

Al final, sólo queda pensar en que se contraponen dos formas de ver la política. El Partido Popular, por una parte, con una visión de Europa como un medio. Europa como camino hacia la Presidencia de la Nación y el descrédito de Gobierno. En el mismo momento que asumen esta forma de –no– entender Europa, se rinden a la política del todo vale. Falcon por aquí, hija de Chaves por allá. ¿Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad? No, pero algún poso de dudas siempre queda.

En la otra parte está el PSOE. Y sé que no soy parte objetiva, pero también sé que el socialismo español cree en Europa. Lo sé y lo he vivido en más de una ocasión. Y no hablo de mítines. Hemos renunciado a montar un gran circo con las elecciones europeas y nos hemos centrado en lograr transmitir un mensaje político. Y no será por falta de asuntos más que escabrosos. Piensen, ¿qué haría el Partido Popular si un Gobierno del PSOE espiará, valiéndose del aparato del Estado, a sus correligionarios con fines políticos?, ¿qué haría el Partido Popular si más de setenta cargos del PSOE pasaran por los tribunales en relación a tramas de corrupción? Lo dicho, ¡a reflexionar!