Avilés: recetas para la crisis
04/05/2009
Todas las mañanas nos levantan noticias de despidos y cierres. Son tiempos difíciles que todos esperamos esquivar indemnes. A nadie le es ajena esta situación, a mí tampoco. Amigos que han visto su emancipación truncada o familiares regulados después de una vida de servil labor a la empresa privada. En medio de todo esto, una frustración arraigada en la sociedad. Pesimismo de tanto revés. Supongo que yo también lo padezco.
Y entre tanto padecimiento, pocos son los remedios capaces de curar. No es nada nuevo que, cuando la empresa deja de funcionar como motor de la economía, es el Estado quien debe asumir su papel como estimulante de la demanda. Una lección impartida por Keynes en el siglo pasado que los Gobiernos de medio mundo han aprendido y están materializando, llámese Plan E, en España, o ARRA, en los Estados Unidos.
En este contexto es importante para los ciudadanos que las administraciones fuercen su capacidad de gasto, buscando fórmulas para aumentar unos ingresos que se retraen, disminuyendo los gastos, o a través del endeudamiento. Los entes locales, los más perjudicados al paralizarse la recaudación de los tributos fruto de la actividad inmobiliaria, tienen el deber de explotar nuevas vías para financiarse. Ahora no valen ideales románticos, sólo soluciones prácticas.
En el caso de Avilés hay que plantearse como un ingreso necesario el que nace de la concesión de la gestión del servicio de aguas a una sociedad de capital mixto. Es una aportación única y extraordinaria, pero no por ello deja de ser clave para regenerar la actividad económica en el municipio. No cabe en este debate sembrar una dicotomía ya superada entre lo público y lo privado, sobre todo cuando lo que el Gobierno local busca no se trata de lo uno ni de lo otro.
Es obvio que la empresa privada participante de la sociedad tratará de maximizar beneficios, pero en un marco fijado por los poderes públicos. Con el control que el Pleno del Ayuntamiento ejercerá sobre los precios del agua, se forzará a la empresa a obtener rentabilidad a través de una mejora sustancial de los criterios de eficiencia y no mediante una subida desproporcionada para los consumidores, todos nosotros.
Los precios subirán o no en la medida que esa sea la voluntad de quien nos representa. Y siendo sinceros, no parece difícil abandonar el modelo deficitario, pero con una inversión en infraestructura que el Ayuntamiento no podría asumir a un coste aceptable. Una empresa con un importante grado de especialización y sobrada capacidad inversora podría renovar las redes de distribución, evitando fugas, pérdidas y algún que otro accidente que hasta ahora no ha pasado de anécdota; el municipio no.
La Alcaldía lleva años practicando la austeridad en los presupuestos como forma de reducir paulatinamente el elevado nivel de endeudamiento que nos asfixia, con los intereses que conlleva. Descartemos el endeudamiento municipal como solución. No lo sería. Sin embargo, los ingresos que comportarán tanto la concesión del servicio de aguas como el Fondo Estatal de Inversión Local si que supondrán para Avilés un balón de aire que se demostrará muy positivo, no sólo por la mejora en los servicios e infraestructuras, también por la creación de empleo y riqueza.
Y con el asunto de la gestión del agua no deberemos buscar la creación de empleo a corto plazo, que es el principal objetivo del Fondo Estatal de Inversión Local –una medida complementaria tan necesaria como cualquier otra–; más bien maximizar el efecto multiplicador de las inversiones y su impacto social para todos nosotros. En cualquiera de los casos, ambos son aportes extraordinarios para tiempos extraordinarios. Lo importante es no entrar en dimes y diretes. Avanzar en positivo. La decisión política está tomada; ahora toca buscar, de manera participativa, los proyectos que más ventajas reporten a los avilesinos.
Aún sin ser clarividente ni economista, vaticino que ambas decisiones serán dos ejes imprescindibles para que Avilés pueda sobrellevar la incidencia que en el municipio tiene el ciclo económico recesivo que al mundo le toca estar afrontando. Y que me hable quien me hable de la titularidad del agua, que es de todos, y de renunciar a unos ingresos que hoy por hoy son irrenunciables. Que me hablen del pan para hoy y hambre para mañana, y no del hambre de hoy y el de mañana.





06/05/2009 at 0:00
“Al mismo tiempo que mejora la organización de los mercados de inversión, aumentan, sin embargo, los riesgos del predominio de la especulación. Los especuladores podrían no resultar perjudiciales si fueran como burbujas dentro de una corriente empresarial estable; lo grave se produce cuando es la empresa la que se convierte en una burbuja en medio del desorden especulativo.” John Maynard Keynes
Qué pena que sólo acudamos a este hombre cuando tenemos un problema…
Respecto a tu entrada posiblemente Avilés tenga un futuro más favorable que muchas del resto de ciudades españolas, según las previsiones publicadas hoy por la Unión Europea, España estaría más tiempo en recesión que cualquier país de la Unión, pero según el mismo informe Asturias sería una de las primeras regiones de la UE en ver la luz detrás del túnel…
06/05/2009 at 0:24
Sin duda pasamos por momentos de desconfianza, cierres y despidos, como los de la fábrica de Loza de San Claudio.
Si, es momento de de cambiar el modelo y voces con mas criterio en economía asi lo reafirman.
Respecto a la polemica suscitada en Avilés por la gestión el agua diré que es innecesaria. No es novedad que un ayuntamiento se ayude de la empresa privada para sufragar costes. No es época de endeudar mas las arcas públicas y las maniobras de IU en Avilés, son cuento menos interesadas, populistas y de una izquierda anclada en el pasado. Con la IU de hoy esta claro que no se puede contar, tampoco en el gobierno local dicho sea de paso. Ellos no aportan demasiada confianza y unión que es lo que hace falta. Ningún gobierno debe de tener socios asi.
06/05/2009 at 22:20
Gracias a ambos por romper el hielo con el blog. Asturias tiene reciente su reconversión. Las ZUR y todas las actuaciones en el marco de la UE supongo que hayan contrubuido a dar algo de solidez a nuestro modelo económico y productivo. De todas formas es traumático lo que ocurre con Arcelor-Mittal y la industria siderúrgica y metalúrgica.
Estoy convencido de que el tiempo me dará la razón. El cambio de modelo de gestión del agua y el Fondo Estatal de Inversión Local serán dos de los ejes que guíen la recuperación de Avilés.
Respecto a las relaciones entre Izquierda Unida y el PSOE son algo complejo. La Alcaldesa y el Grupo Municipal Socialista deben valorar los pros y contras del pacto de Gobierno. En cualquier caso, la estabilidad y gobernabilidad, más en estos tiempos, es importante.
07/05/2009 at 12:59
Para mejorar servicios y dar empleo ya podían remodelar las líneas de autobuses, que la mayoría dan pena, tanto en horarios como rutas.
08/05/2009 at 1:32
Si te sirve de algo, sé de primera mano que al Gobierno municipal no le es ajena la situación. Y sé que era intención actualizar rutas y horarios. Al menos la última vez que lo hablé con el responsable. De todas formas creo que es el Consorcio de Transportes de Asturias quien tiene las competencias sobre el asunto.
Vendiendo un poco mi organización, Juventudes Socialistas siempre ha reivindicado en estos últimos años una mejora de las líneas que unen la Comarca de Avilés. Sobre todo en lo tocante a los buses búho. Sin ir más lejos, mañana se reunirán para discutirlo las agrupaciones de Avilés y Castrillón.
Por lo menos hemos logrado, y la gente de Llaranes en particular, que Olloniego deje de cubrir rutas en el municipio.
Saludos, Neville.